Esperanza (moralejas – relatos cortos)

Hannah era una mujer que había sufrido en la vida.

Una noche cayó en un sueño profundo y entró en el mundo animado de las emociones. Allí se encontraban Felicidad, Amor, Soledad, Falsedad, Venganza, Inocencia, Dolor y Esperanza. Cada una de ellas discutía pues no se ponían de acuerdo en sus emociones. Todas deseaban llevar la razón y querían que Hannah se quedara con una de ellas para así estar siempre en compañía de ella. Así que comenzaron a exponer sus razones:

Inocencia decía “Has de confiar en las personas sean como sean. Hay una razón para todo los malos entendidos”

Hannah respondió “Muchas personas me han fallado y herido a conciencia. ¿Cómo voy a confiar en todas las personas? No todo el mundo es pura bondad!

Venganza dijo “Conmigo no sufrirás porque todo aquel que te haga daño, pagará”

 Hannah respondió “¿A caso el vengarme hará que me sienta mejor y hará desaparecer la pena? Eso no funcionará!

Dolor dijo “Yo soy necesaria para ti. Eso significa que estás viva. A más dolor más aprendes”

Felicidad respondió “Tú no vales nada! ¿Quién desea sufrir? Hay que estar siempre sonriente en cualquier circunstancia y ver todo lo positivo de la vida”

Hannah respondió a ambas “No deseo sentir tanto dolor para aprender en la vida. Tampoco te necesito Felicidad, porque tenerte todo el tiempo no es real, eres una utopía. Sólo existes en momentos concretos.”

Soledad dijo “Me necesitas constantemente para así no tener que fingir frente a nadie. La pena se vive con uno mismo.”

Falsedad respondió “No necesitas a Soledad teniéndome a mi. Yo tengo la capacidad de fingir que estés bien frente a todos aunque desfallezcas por dentro”

Hannah preguntó a ambas “¿Por qué debo alejarme del mundo entero o aparentar ser alguien que no soy en un momento dado solo para fingir estar bien? No arregla mi vida!”

Amor dijo “Si me escoges a mi, te garantizo que tu corazón latirá fuertemente. Te sentirás viva, llena de emotividad y emoción.

Hannah respondió “Me haces sentir tan viva como desdichada. No te necesito todo el tiempo. Busco una emoción permanente y no puntual”

Esperanza añadió “No escuches a ninguna, ni siquiera me escuches a mi. Confía en ti misma, aprende de lo bello y de lo doloroso. Te harás fuerte y lo superarás poco a poco. Seguirás adelante”

Gracias a ti, Esperanza, sé que mi suerte cambiará… – pensó Hannah

Hannah se quedó con Esperanza, porque no supo como rebatir su discurso ya que ésta no quiso convencerla de nada. Fue la única que dijo algo que ella necesitaba escuchar “Seguirás adelante…”. Y, finalmente,  la esperanza llegó para quedarse con Hannah de forma permanente.

M.V.M.

 

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3 respuestas a “Esperanza (moralejas – relatos cortos)

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